Bajo el cielo plomizo de una Bogotá que despierta entre cifras, el mercado cambiario colombiano ha dictado una nueva sentencia este jueves 22 de octubre de 2026. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) ha quebrado la relativa calma de las jornadas previas, ascendiendo con una determinación que obliga a recalcular presupuestos desde las juntas directivas en el norte de la capital hasta los mostradores de las casas de cambio en la Avenida Jiménez. No es solo un número en una pantalla; es el termómetro de una economía que respira al ritmo de las fluctuaciones globales y que hoy siente un nuevo rigor en su paridad con el billete verde.
La frialdad de los datos revela un incremento de ,71 respecto a la jornada anterior, situando la cotización oficial en