CARGANDO FECHA...
Volver a Portada Sucesos - Siempre Contigo
Canal Telegram
COLOMBIA • ACTUALIDAD

El ultimátum de las sombras: el asedio criminal que pone en jaque a los 19 alcaldes del Casanare

Un video de factura intimidante, atribuido a disidencias de las Farc, exige una coadministración territorial bajo amenaza. Mientras las autoridades cuestionan la veracidad del grupo, la sombra del terror y el historial de violencia reciente fracturan la gobernabilidad en la Orinoquía.

Compartir
El ultimátum de las sombras: el asedio criminal que pone en jaque a los 19 alcaldes del Casanare
Fotografía informativa. Foto: Archivo / Redacción Sucesos.

La institucionalidad del Casanare atraviesa una hora de incertidumbre crítica tras la irrupción de un video que ha sacudido los cimientos políticos del departamento. En la grabación, individuos ataviados con uniformes camuflados y el rostro oculto tras pañoletas negras, exhibiendo armamento de largo alcance, lanzaron una advertencia directa contra los 19 mandatarios municipales de la región. El mensaje, leído con frialdad desde un dispositivo electrónico por un sujeto que se identifica como miembro del autodenominado 'Frente 28 José María Córdova', no solo constituye una afrenta a la autoridad, sino que plantea una pretensión inaceptable: la coadministración de los recursos y decisiones de los municipios bajo el yugo de la intimidación.

El contenido del material audiovisual, que ya es objeto de un riguroso análisis forense por parte de unidades de inteligencia militar y policial, detalla un ultimátum que busca doblegar la voluntad de los alcaldes mediante la coacción. Aunque el grupo se autoproclama como una facción disidente de las Farc, las autoridades departamentales mantienen una postura de cautela técnica, señalando que, a la fecha, no existe una confirmación fehaciente sobre la presencia estructural de esta facción específica en el territorio casanareño. La investigación se centra ahora en determinar si se trata de una célula real o de una estrategia de guerra psicológica diseñada para sembrar el caos y proyectar un poder que, sobre el terreno, aún no ha logrado consolidarse.

Más allá de la veracidad del video, el impacto en el tejido social es innegable. Los alcaldes, quienes representan la primera línea de contacto con la ciudadanía, se encuentran ahora bajo una presión asfixiante que amenaza con paralizar la ejecución de proyectos locales y la prestación de servicios básicos. Para el habitante de a pie, esta amenaza no es una abstracción, sino un recordatorio de la vulnerabilidad en la que viven las administraciones locales, obligadas a navegar entre el cumplimiento de sus funciones constitucionales y el riesgo latente de convertirse en objetivos militares de grupos que buscan imponer su ley en la Orinoquía.

Ante la gravedad de la situación, la Gobernación de Casanare convocó de urgencia un consejo de seguridad extraordinario, en el que se evaluaron los protocolos de protección para los mandatarios y se trazó una hoja de ruta para blindar la gobernabilidad. Las autoridades han sido enfáticas en señalar que, si bien se toman con absoluta seriedad las amenazas, no se cederá ante las pretensiones de los grupos armados. La instrucción impartida a la Fuerza Pública es clara: reforzar la presencia en los cascos urbanos y zonas rurales estratégicas para garantizar que el orden público no sea supeditado a los intereses de quienes operan desde la clandestinidad.

Este episodio no ocurre en un vacío, sino que se inscribe en un panorama regional de creciente deterioro. El Casanare, por su ubicación geográfica estratégica, es un corredor natural que limita con Arauca, Meta y Vichada, zonas donde el Estado Mayor Central, el ELN y la Segunda Marquetalia mantienen una disputa territorial sangrienta. El atentado con carrobomba en el peaje San Pedro el pasado 23 de octubre, que dejó un saldo desolador de más de 100 aves muertas, y el asesinato del reconocido comerciante 'Jhon Calzones' en Yopal a finales de septiembre, son cicatrices frescas que demuestran que la seguridad en el departamento ha entrado en una espiral de violencia que exige una respuesta estatal contundente y coordinada.

El desenlace de esta crisis dependerá de la capacidad del Estado para desarticular estas amenazas antes de que escalen a acciones violentas contra los funcionarios públicos. Mientras las audiencias de seguridad continúan y los alcaldes evalúan sus esquemas de protección, el debate legislativo sobre la seguridad en las regiones cobra una nueva urgencia. La ciudadanía, expectante, aguarda resultados concretos que permitan devolver la tranquilidad a un departamento que, históricamente, ha sido víctima de la ambición de los grupos armados y que hoy, más que nunca, requiere una presencia institucional robusta y sin fisuras.

Canal Oficial • Alertas en Tiempo Real

¿Quieres recibir las noticias antes que todos?

Únete a nuestro canal de Telegram y recibe las últimas horas, primicias y reportajes especiales en tu celular.

Unirme al Canal