CARGANDO FECHA...
Volver a Portada Sucesos - Siempre Contigo
Canal VIP
NACIóN • ACTUALIDAD

La sombra del escándalo: Presidente Petro ordena escrutar la integridad de la flota aérea estatal

Tras las graves denuncias de la exconsejera Eva Ferrer sobre el presunto uso de aeronaves de la FAC para fines ilícitos, el Ejecutivo activa una investigación de alto nivel que sacude los cimientos de la Casa de Nariño.

Compartir
La sombra del escándalo: Presidente Petro ordena escrutar la integridad de la flota aérea estatal
Fotografía informativa. Foto: Archivo / Redacción Sucesos.

La cúpula del poder en Colombia atraviesa una de sus horas más críticas tras las explosivas revelaciones de Eva Ferrer, exconsejera para la Reconciliación, quien puso en tela de juicio la probidad del entorno más cercano al jefe de Estado. En una entrevista que ha fracturado la estabilidad política del Gobierno, Ferrer señaló directamente a la exprimera dama, Verónica Alcocer, en el marco de una trama que sugiere la utilización de aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) para el presunto transporte de mercancías ilícitas y armamento, una acusación que, de confirmarse, constituiría una afrenta sin precedentes a la seguridad nacional.

El expediente, que ahora reposa bajo la lupa de los organismos de control, detalla presuntas irregularidades en los protocolos de vuelo y manifiestos de carga que habrían sido vulnerados durante desplazamientos oficiales. Según las denuncias, la logística de la FAC, diseñada para la defensa de la soberanía y la asistencia humanitaria, habría sido desviada de su propósito constitucional para facilitar operaciones opacas. La Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría han iniciado la recolección de bitácoras de vuelo y registros de radar correspondientes a los periodos señalados, buscando determinar si existió una cadena de mando paralela que permitió estas supuestas actividades ilícitas.

Para la ciudadanía, este episodio no es solo una disputa de alcobas palaciegas, sino un golpe directo a la confianza en las instituciones que custodian el espacio aéreo del país. El impacto trasciende la esfera política; la percepción de que los recursos del Estado, financiados por el erario, pudieron ser empleados para el tráfico de estupefacientes o armas, genera un clima de incertidumbre sobre la transparencia en la gestión de los bienes públicos. En las calles, la indignación crece ante la posibilidad de que la élite gobernante haya utilizado la infraestructura militar como un salvoconducto para la impunidad.

Ante el vendaval, el presidente Gustavo Petro ha intentado contener la crisis ordenando una investigación exhaustiva que, según fuentes cercanas al Palacio, no tendrá miramientos con los implicados. Mientras tanto, desde el Congreso, las bancadas de oposición han exigido la creación de una comisión accidental para verificar los registros de la FAC, calificando las denuncias como un posible caso de corrupción sistémica. Por su parte, la defensa de Verónica Alcocer ha rechazado categóricamente los señalamientos, calificándolos como una retaliación política carente de sustento probatorio y producto de una ruptura personal.

Este episodio se inscribe en una historia regional donde la relación entre el poder político y el uso de activos militares ha sido históricamente vigilada. En el Caribe colombiano, donde la vigilancia de las rutas aéreas y marítimas es vital para combatir el narcotráfico, el hecho de que la sospecha recaiga sobre la propia Fuerza Aeroespacial resulta un golpe simbólico devastador. Los antecedentes de uso indebido de aeronaves estatales en el pasado han dejado cicatrices profundas en la legitimidad del Estado, y este nuevo capítulo amenaza con reabrir debates sobre la autonomía de las fuerzas militares frente a los caprichos del Ejecutivo.

El desenlace de esta investigación marcará un hito en el mandato de Petro, cuya bandera principal ha sido la lucha contra la corrupción y el cambio de las prácticas políticas tradicionales. En los próximos días, se esperan las primeras citaciones a oficiales de la FAC y personal administrativo de la Casa de Nariño para rendir testimonio bajo juramento. La capacidad del Gobierno para esclarecer estos hechos, sin obstrucciones y con total transparencia, será la prueba de fuego definitiva para su discurso de cambio ante una opinión pública que exige respuestas claras y contundentes.

¿Quieres enterarte de las primicias antes que todos?

Únete gratis a nuestro canal informativo y recibe alertas verificadas en tu WhatsApp.

Unirme al Canal